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  • Foto del escritorRebecca Rangel

Biden ultima un plan para poder cerrar temporalmente la frontera con México



Biden analiza el uso del código 212 (f), que le permite al presidente “suspender el ingreso” de ciertos grupos cuando los cruces fronterizos aumenten demasiado. Pero el Gobierno mexicano tendría que estar dispuesto a aceptar a los que expulsen.


La Administración Biden está ultimando los detalles de una nueva acción ejecutiva que permitiría al presidente cerrar temporalmente la frontera sur a los migrantes si fuera necesario, y está en conversaciones con los líderes mexicanos para obtener su crucial apoyo antes de proceder, según varios funcionarios familiarizados con las negociaciones.

 

El presidente, Joe Biden, encargó hace meses a sus principales colaboradores que elaboraran planes para frenar la inmigración ilegal, y están estudiando una disposición del Código de Estados Unidos conocida como Sección 212 (f), que permitiría al mandatario “suspender la entrada” unilateralmente de grupos específicos de inmigrantes cuando el número de intentos de cruces en la frontera sea demasiado elevado.

 

La Administración espera presentar esa y otras medidas ejecutivas en junio, y ha estado trabajando con México para obtener su cooperación en algunas disposiciones clave, según varios funcionarios familiarizados con las negociaciones. Aún no se han tomado decisiones definitivas y el calendario podría cambiar.


Una consideración crítica son las próximas elecciones presidenciales en México. El 2 de junio, los votantes elegirán a un nuevo presidente para un único mandato de seis años.

 

Las encuestas muestran una ventaja consistente para la izquierdista Claudia Sheinbaum, cuya candidatura cuenta con el apoyo de la Administración saliente de Andrés Manuel López Obrador.

 

La inmigración es un tema político delicado en México, y se teme que cambios importantes puedan afectar al resultado de las elecciones. Cualquier nueva política se haría pública probablemente después del 2 de junio, apuntaron los funcionarios.

 

Además de invocar el artículo 212 (f), la Casa Blanca está sopesando una serie de medidas que podrían adoptarse a lo largo de varias semanas, incluida al menos una que limitaría aún más quién puede solicitar asilo en la frontera.

 

La estrecha coordinación con México subraya lo esencial que se ha vuelto en cualquier conversación sobre cómo hacer frente a la inmigración ilegal a través de la frontera sur de Estados Unidos. NBC News ha informado que México casi ha triplicado el número de inmigrantes que ha detenido en su propia frontera sur o dentro de sus límites en el último año, lo que ha reducido el número de inmigrantes que luego intentan cruzar a Estados Unidos.


Biden habló con López Obrador por última vez el 28 de abril, cuando ambos acordaron trabajar juntos en cuestiones de migración.

 

La conversación de abril se consideró un punto de inflexión en la relación entre ambos, según las fuentes.

 

La ola de actividad diplomática que siguió ha incluido un tira y afloja sobre el papel de México. Se están sentando las bases para que Sheinbaum pueda trabajar con el Gobierno de Biden para ayudar a implementar las próximas acciones ejecutivas, incluido el posible cierre de la frontera sur de Estados Unidos, dijeron dos funcionarios con conocimiento de las negociaciones.

 

Para que Biden haga uso de la autoridad que le confiere el artículo 212 (f) para cerrar la frontera cuando el número de cruces diarios alcance determinados umbrales, México tendría que estar dispuesto a aceptar a un cierto número de inmigrantes a los que se prohíba la entrada en Estados Unidos, explicaron los dos funcionarios.

 

Pero México ya no da abasto. Según los funcionarios que han participado en las conversaciones, la intensificación de las interceptaciones y el desplazamiento de inmigrantes por parte de ese país han resultado costosos. Pedir a México que reciba a más inmigrantes supondría una carga adicional.

 

El Gobierno de Biden se está preparando para los desafíos legales a cualquier otra acción ejecutiva que pueda adoptar en materia de inmigración, incluida la invocación del artículo 212 (f).

 

“Espero que, si el presidente toma medidas ejecutivas, sin importar cuáles fueran, terminen siendo impugnadas ante los tribunales”, declaró el lunes a la prensa el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

 

Altos funcionarios del Gobierno se han hecho eco de esa preocupación, y uno de ellos subrayó el miércoles: “reconocemos que hay límites a lo que cualquier Administración puede hacer en este espacio con la acción ejecutiva”.

 

Mientras tanto, los demócratas del Senado están forzando una votación el jueves sobre el paquete fronterizo bipartidista que los republicanos bloquearon a principios de este año.

 

“Los demócratas estamos haciendo esto porque creemos en resolver la cuestión en la frontera y tenemos el único proyecto de ley bipartidista negociado por ambas partes con una posibilidad real de ser aprobado y puesto en el escritorio del presidente”, indicó el martes el líder de la mayoría Chuck Schumer, demócrata por Nueva York.

“Todo lo que hacen los republicanos no tiene ninguna posibilidad de ser aprobado”, dejó claro, refiriéndose al proyecto de ley de seguridad fronteriza conocido como H.R. 2.

 

En una rueda de prensa celebrada el miércoles, los conservadores del Senado tacharon la iniciativa de “no ser un proyecto de ley de seguridad fronteriza”.

 

“Se trata de un truco político en año electoral diseñado para dar a nuestros colegas demócratas la apariencia de que están haciendo algo por solucionar el problema sin hacer nada en absoluto”, mencionó la senadora Marsha Blackburn, republicana por Tennessee.

 

Cuestionada por NBC News sobre los planes de la Administración de utilizar la autoridad ejecutiva en la frontera, Blackburn aseveró que la Casa Blanca está tratando de “matizar esta situación para que puedan decir: ‘estamos cerrando la frontera’. Lo que sabemos es que no tienen intención de hacerlo”.

 

“La H.R. 2 aseguraría la frontera, pero Schumer y (el líder demócrata del Senado, Dick) Durbin (demócrata por Illinois) no tienen la valentía para presentar ese proyecto de ley y discutir realmente la seguridad fronteriza”, afirmó. “Así que ahora es una medida a medias; son engaños”.

 

La Administración ha subrayado que las medidas del proyecto de ley bipartidista sobre la frontera serían mucho más eficaces que la acción ejecutiva por sí sola, especialmente en lo que se refiere a personal y financiación.

 

“Ahora depende de los republicanos en el Congreso”, añadió el miércoles a los periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre. “¿Quieren realmente hacer algo para resolver el problema o prefieren utilizarlo como una cuestión política?”.


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